Reseña por Inés Skotnicka
We-Think de Charles Leadbeater es un libro sobre el mundo colaborativo y el futuro de la colaboración, que comienza con una afirmación que deja clara su tesis: “you are what you share” (“eres lo que compartes”) Avanza escenarios que hoy todavía podríamos percibir como improbables, pero algunas de las afirmaciones de Leadbeater empiezan a dar síntomas de cumplirse.
La obra es un ejemplo de lo que predica: en la página principal el nombre del autor aparece seguido de “(and 257 other people)”, ya que el libro se enriqueció de comentarios enviados por cientos de personas mientras lo escribía, y fue publicado en una Wiki para su fácil edición.
Leadbeater interpreta y explica los procesos de creación colectiva en Internet representados entre otros por Youtube, Wikipedia, Second Life, Craigslist; además de sugerir vías ingeniosas para trasladar esos modelos desde el mundo digital al real.
El libro examina los factores que condicionan las lógicas colaborativas, haciendo una clara distinción entre dos formas de pensar: la jerárquica y la distribuida. Lo desafiante del libro es que no teme adentrarse en escenarios futuros que son difíciles de apreciar desde la lógica dominante actual, como el peliagudo asunto de la gestión pública distribuida.
En su estudio observa cómo el modo de organizarnos en el ámbito digital, en las escuelas, los hospitales, las ciudades y las grandes corporaciones, influye de forma determinante en las oportunidades de innovar y de colaborar. El argumento principal del autor es que estas nuevas formas de colaboración creativa anuncian la llegada de una sociedad donde la participación será la idea dominante.
Destaca la importancia de concebir métodos de trabajo colaborativo que consigan, por ejemplo, encontrar una solución innovadora a un problema complejo a base de cientos de contribuciones individuales generadas de manera descentralizada.
El éxito de modelos de negocio basados en la creación colaborativa de innovaciones hizo que el autor se preguntase por qué la gente trabaja de forma voluntaria en proyectos como la Wikipedia. Analiza el espectro de participación-colaboración que se da en este tipo de proyectos y cuál es el marco legal necesario para que prosperen.
En ese último punto, el autor entabla una discusión con el lector (co-creador del libro) sobre cómo los derechos de propiedad tradicionales no son aplicables en el caso del conocimiento, demostrando que hay un espacio amplio para compartir y sus ventajas para el progreso tecnológico y cultural.
El potencial conflicto de cómo hacer compatibles la cultura libre y la de los negocios merece una atención especial en la obra de Leadbeater. Según él, las formas de organización basadas en el pensamiento colectivo no llegarán a su máxima expresión si se restringen a iniciativas movidas sólo por el espíritu altruista.
Los modelos de negocios más excitantes del futuro serán híbridos, combinando motivaciones empresariales con comunitarias, objetivos comerciales con colaborativos, enfoques abiertos en algunos aspectos y cerrados en otros; ofreciendo contenidos gratis y cobrando por algunos servicios; sirviendo a la gente como consumidores pero animándolos a que también se transformen en co-productores.
En el libro se exponen varios ejemplos de colaboración masiva exitosa que pueden ser de gran interés para el lector.
Se percibe un esfuerzo permanente del autor de presentar estos mecanismos de generación de valor como un complemento, y no una alternativa a los tradicionales del mercado.
"We-Think" le da muchas vueltas a la pregunta de por qué miles de personas aportan ingentes cantidades de tiempo a labores por las cuales reciben poca o ninguna compensación económica, como ser editores en la Wikipedia o crear videos para Youtube.
Según Leadbeater, parte de la respuesta está en que esas personas tienen necesidades insatisfechas. Su argumento es que dado que salvo unos pocos afortunados, la enorme mayoría de la gente trabaja por necesidad, y obtiene poca o ninguna satisfacción de su trabajo, busca el verdadero sentido de auto-realización mediante actividades que realiza en su tiempo libre. Esto enlaza con su conocido concepto de “pro-am”.
Añade que una forma de sentirse realizado es sentirse reconocido, y por eso la gente busca ese reconocimiento de sus pares a través de estas plataformas de colaboración masiva. El éxito de estas iniciativas lo atribuye a que por encima de los beneficios prácticos hay “algo aún más poderoso y menos instrumental: un deseo de ser reconocidos.”
Obviamente, no todo es tan ideal en la colaboración y la innovación masiva. Hay ciertas premisas que deben respetarse para que el resultado sea bueno. La eficacia de estas comunidades exige que los individuos que la forman adquieran ciertas habilidades.
La generación, co-creación y difusión del conocimiento debe adoptar una estrategia de participación y plantearse ciertos objetivos, porque según el autor, la anarquía colaborativa solo puede llevar a una avalancha de información difícil de digerir.
A mí me ha gustado el libro como síntesis e integración de algunos conceptos que venimos trabajando en emotools. Sin grandes pretensiones, ayuda a ordenar y metabolizar la importancia de la creatividad colectiva en los procesos de innovación.
Puede añadir un nuevo comentario. La web se reserva el derecho de incluir nuevos comentarios, dependiendo de su contenido.
El libro lo leeré por su interés y actualidad evidentes.
Me ha gustado aún más el resumen-comentario que hacéis porque probablemente sea la causa que me anima a comprar-leer el libro. Muchas gracias.
Espero que te guste cuando lo leas. Es bastante ameno y fácil de leer.
Y, jijiji, al ser una adquisición compulsiva en el aeropuerto- ha cumplido las expectativas.
Saludos,
Por Amalio A. Rey Las redes de orden superior se ...
Por: Amalio A. Rey La mano invisible de la participación ...
Este artículo es un guiño al Manifiesto Cluetrain, una década ...
Craigslist es una empresa californiana dedicada al negocio de clasificados ...
Por: Amalio A. Rey El artículo analiza en clave crítica ...
Por Amalio A. Rey Las redes de orden superior se llaman “comunidades”, cuyo rasgo distintivo es el sentido de pertenencia. Saben gestionar muy bien la tensión entre el yo-socializador y el yo-individualista. Tienen bajas barreras a la salida, pero también, ... más...